Volver

Aliento fresco

por Pablo Vinuesa en Go Mag

Ay, que vuelven. Y, con ellos, la polémica. Porque "Ágaetis Byrjun" desató lossuperlativos y los escepticismos. ¿Nuevos visionarios, o new agers à la indie? Para dejar los paisajes aún más abiertos, pongan ustedes "[]" en su vida. Rellenando huecos.

Porque los Sigur han creado fanatismo y repulsión. El cuarteto islandés, si de algo puede presumir con orgullo, es de no dejar indiferente. Jón Thór Birgisson, Jónsi para entendernos, se sentó para aclarar dudas que ni él mismo sabía responder. Tímido hasta el ansia, casi incapaz de analizar una música que, así, se le desborda, casi resplandecía cuando el tema se desviaba (especialmente hacia Todd Solonz). Pero como el curro es el curro, lo primero fue revisión de actitudes: "Von" (ese primer álbum editado en su país y sólo encontrable de importación) era retorcido y oscurísimo, "Ágaetis Byrjun" como, ejem, la música de los ángeles, y este último "[ ]", más homogéneo y (ejem, bis) concentrado en 'canciones' (aún eternas). ¿Ok? "Sí, creo también que es más directo. En la segunda parte del disco, las canciones más antiguas pueden tener casi tres años. Queríamos capturar la esencia de los directos, y ésa línea es mucho más dura". Vale, pero aunque te tapes el ojo de cristal (a la virulé) con una mano, profundicemos un poco: "Nunca decidimos lo que vamos a hacer, ni pensamos en si nuestra música será más tensa o no, simplemente ocurre. Estoy de acuerdo: el primero era muy experimental y oscuro, el segundo más melancólico, y quizás éste último una mezcla de ambos, más básico y seco". Lo que está claro es que, al igual que a Godspeed (con quienes empezaron los teloneos por las Europas), el directo les ha recrudecido y les ha limado -para bien y para mal- el gusto por el landscape: "Creo que la composición de nuestras canciones mejora, que estamos mejor enfocados. Tocar nos facilita saber hacia dónde tenemos que llevar los temas para que funcionen". También ahora han ejercido de Juan Palomo, grabándose el disco ellos solitos en Alafoss... ¿Mande? "Fue estupendo tener tanto tiempo para grabar, y sobre todo tanto espacio. El estudio es una vieja piscina reconstruída, muy cómodo. Además, es una zona preciosa, con una gran vida artística, pero muy silenciosa". Que, por cierto, ya deben estar hartos de tanto tópico de hielos, paisajes y lentitud ambiental de glaciar y naturaleza... "Todos crecimos en Islandia, así que por supuesto está ahí dentro, aún de manera inconsciente... De todas maneras, tampoco sé qué lega a la gente, a veces nos cuesta muchísimo hablar de nuestra propia música". Gente que, por ejemplo, se quedó con un palmo de narices por su espantá del pasado FIB: "Teníamos muchas ganas de tocar allí, pero era absolutamente necesario terminar el álbum, y con los retrasos casi nos volvíamos locos". Abierto como los corchetes que dejan el título vacío, sin nombrar las canciones (aún, al menos) y con un Jónsi que entona sin sentido -las letras las terminarán los fans a través de la web-, ¿es "[ ]" un giro super democrático? "Sí, dejamos el espacio entre paréntesis para que cada cual lo rellene a su gusto. Será divertido e interesante ver qué escribe la gente, y que ellos mismos lo terminen, en cierto modo. Creo que es saludable conectar con el público, aunque a veces sea un poco extraño e incluso de un poco de miedo". Bonito detalle para el grupo que hizo, según la prensa musical de allí, el mejor álbum islandés de la historia. Poca broma.